Los condenados a la soledad

La vejez es una etapa de la vida muy crucial, en donde ya estamos cansados de trabajar, es el momento donde se supone debemos disfrutar de lo realizado a lo largo de nuestra juventud o vigor, de los nietos de la pensión, sin embargo es penoso la cantidad de ancianos que viven debajo del lumbral de los demás.

En muchos de los casos los adultos mayores que han perdido su pareja o no han llegado a  esta etapa con alguien que aparte de los hijos le acompañe que no han logrado el éxito deseado para tener una vida digna, se sienten solos, desprotegidos y abandonados.

Para los ancianos de los asilos, el sol hace rato dejo de brillar, tienen la mirada perdida, la piel maltratada y los recuerdos no son más que eso solo recuerdos que se van borrando dejando la amargura del olvido.

Solo piensan en que muy pronto acabara, sintiendo la condena de quien ya no da para más, dependiendo de alguien mas para respirar, solo se escucha decir “tengo dos hijos pero hace un tiempo no los veo”  “mi esposo muero hace cinco años y mis hijos me abandonaron aquí”.

En el olvido de la salud,en el olvido de la sociedad y de la dignidad de quien fue un día tan útil y capaz, condenados al olvido de quienes se les olvida que en algún momento estarna en la misma soledad. 

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Diciembre mes del consumismo

Como cada año en muchos países de América latina se celebran las tan esperadas fiestas navideñas, donde las luces, los colores y también las tiendas nos señalan y alertan de que ya es navidad. Todos a la expectativa de crear los momentos y siempre lo hacen desde el consumismo. 

Es tradición, sin embrago todo se basa en comprar desde que inicia hasta que culmina y hay de quien no tenga para “celebrar”. Las tiendas abarrotadas, no hay por donde cruzar y es que solo es el consumo lo que hace al parecer que todo fluya normal. 

En diciembre se recibe el doble sueldo, los bonos, las regalías y esas tan esperadas  remesas, se respira gasto, la aurora de los días es comprar y comprar, en su mayoría son cosas innecesarias, pero no hay forma de cambiar lo que hace tanto tiempo hace una sociedad. Y es que la navidad sea convertido en consumo, solo se escucha “tengo que comprar esto, tengo que comprar aquello” ¿Será que se ha perdido el espíritu de esta fecha tan especial?